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dissabte, 24 de novembre del 2018

Una oportunidad para hablar de historia viviente

Espacios de relación

El 13 y el 14 de diciembre en el XV Seminario Internacional de Cultura Escrita Josepa Arnall Juan  en Girona se hablará sobre "Las ciencias humanas y las nuevas categorías de la complejidad". A continuación, su programa:

¿No os entran ganas de participar en alguno de los coloquios?

Por ejemplo, en el debate de la mañana del 13, hablar de historia, de la contemporaneidad del pasado con la Prof. Vittoria Fiorelli. O por la tarde, con Marirí Martinengo podremos debatir sobre la historia viviente anidada dentro de cada una de nosotras, cada uno de nosotros.

Y el día siguiente viernes 14 podremos intercambiar experiéncias con la Prof. Silvia Niccolai sobre sexuar el derecho desde el punto de vista de la diferencia sexual.

Por asistir tenéis derecho a reconocimiento de 1 crédito de libre elección en: la Universitat de Girona, Universitat de Barcelona, y Universitat Autònoma de Barcelona. Para más información podéis escribir a: dir.irh@udg.edu

divendres, 29 de desembre del 2017

Un asesino machista nuevo por semana en 2017

Un asesino machista nuevo por semana en 2017

María-Milagros Rivera Garretas

Un asesino machista nuevo o dos han aparecido cada semana en España este año 2017: uno, dos o más, según quién haga los cálculos. Oficialmente es uno a la semana pero, contando bien, salen dos o más, como mostró Esther Ferrer para 2015 con la instalación de 109 sillas vacías en su exposición Entre líneas y cosas (2016). Cada caso es una historia sagrada, sagrada porque lo esperpéntico de cada modalidad de violencia escogida por el asesino te obliga a detenerte atónita como detiene lo sagrado: te obliga a dejarte sentir y a intentar pensar. Ante la noticia de los tres últimos casos en cuatro días, he sentido náuseas, desolación, ansia de justicia (no de leyes), y una comunión profunda con cada mujer asesinada y con la madre de ella y la de él; seguido todo de la pregunta ¿de verdad pertenecemos las mujeres a la misma especie que esos hombres, hombres comunes y corrientes, por lo demás?


Hace dos días, el 26 de diciembre de 2017, un hombre de 28 años asesinó (presuntamente?) a la mujer de 20 que había sido su novia y le había dejado porque la maltrataba. La chica volvió a casa de su madre y esta denunció ante la policía al agresor. La comisión correspondiente le dio a él orden de alejamiento y calificó el caso de “riesgo medio”. A ella le dijo que no fuera sola por la calle (!). El día del crimen, a las 6 de la mañana, ella esperaba a una amiga para ir a trabajar. Él fue al sitio, la obligó a meterse en su coche amenazándola con una navaja mientras la arrastraba por el pelo y, poco después, estrelló el coche contra un surtidor de gasolina cerca de Benicàssim (Castellón). Ella murió en el acto, él poco después y, no se sabe cuándo, el perro que el asesino suicida llevaba en el coche. ¿Cabe más violencia en una sola cabeza, en un solo cuerpo si cabeza no tenía? El día antes, día de navidad de 2017, un  hombre de 34 años asesinó a su mujer de 30 en Sant Adrià del Besòs (Barcelona) y la medio enterró junto a las vías del tren que hay entre el barrio de La Mina y la Ronda Litoral. Ella le había denunciado dos veces por malos tratos, pero la fiscala o el fiscal no dio importancia al asunto. Tal vez ya no pueden con ello. Hoy 28 de diciembre, en Azuqueca de Henares (Guadalajara), un hombre de 40 años ha asesinado a puñaladas a su mujer de 37 en su casa, en presencia de sus tres criaturas, menores de edad; luego ha intentado suicidarse, en vez de hacerlo antes, sabiendo como sabía que una pareja anterior le había denunciado por malos tratos en 2007.


La vida de la mujer es la vida del alma


Si se contaran también los maridos, parejas y ex ambas cosas que matan el alma femenina a fuerza de violencia psíquica contra sus mujeres ¿quién sabe cuántos saldrían? ¿Haría falta una cárcel especializada cada tres pueblos? “La vida de la mujer es la vida del alma”, enseñaba María Zambrano. El alma es la sede del amor, amor del que cada mujer solo sabe que es todo lo que hay (Emily Dickinson). Hace muchos años, de estudiante en Chicago, vi una versión feminista de la obra Matar a un ruiseñor en la que el ruiseñor era el canto del alma de la esposa. Recuerdo todavía la intensísima escena interior de mi toma de conciencia de que la violencia masculina contra el alma femenina mata a una mujer ya antes de que intervenga la fuerza.

Violencia masculina contra las mujeres


Precisamente ayer firmaron ruidosamente los partidos políticos un pacto de Estado contra lo que ellos llaman la violencia de género, tapando malamente la pequeña vergüenza que parece que les dé el llamar a las cosas por su nombre pronunciando la frase exacta “violencia masculina contra las mujeres”. El pacto de Estado consiste en medidas y dinero. Pero le falta lo esencial, o los medios de comunicación no lo han recogido: le falta llamar a las cosas por su nombre insistentemente, hasta que los hombres se enteren por fin de que el problema es de ellos y de todas las entrañas y las conciencias masculinas, si aún tienen.





(28/12/2017)

dijous, 28 de maig del 2015

XXVI Seminario de Duoda 2015
DESCIFRAR LO QUE SE SIENTE: LA LLAMADA
10.15 Presentación del Seminario
                   MARÍA-MILAGROS RIVERA GARRETAS
El Seminario de primavera de Duoda que celebramos hoy es el número 26 de la serie que empezamos en 1991. Lleva el título: Descifrar lo que se siente: la llamada. Está inspirado en obras de cuatro autoras de cuya genealogía nos sentimos parte y que, cada una a su manera, nos parece que nos llaman y se llaman entre sí, que se convocan: una es María Zambrano, otra Carmen Laforet, otra Mar Arza y la otra Marirì Martinengo. 
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10.30 MAR ARZA, Artista
         [De la osadía que dilata...]
12.00 MARIRÌ MARTINENGO. Grupo La storia vivente. Librería de mujeres de Milán
          Me llama desde siempre. La respuesta a la llamada



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16.30 - 17.15  SONIA URBANO Lectura de fragmentos escogidos del relato  La llamada de Carmen Laforet
17.30- 19.00 Foro abierto
         Con alumnas del máster en Estudios de la Diferencia Sexual

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[Continuación Presentación: Descifrar lo que se siente: la llamada ] ... A María Zambrano le debemos la expresión y la idea: “Pensar es descifrar lo que se siente.[1] A Carmen Laforet le debemos el relato La llamada.[2] A Mar Arza yo le debo la expresión “cordura umbilical” (que tiene mucho que ver con el descifrar lo que se siente) y el poema: “Por una calle entre los juicios / una metáfora / no tiene más remedio que la fuga.”[3] (Entiendo que la metáfora fugada reaparece o puede reaparecer en forma de llamadas). A Marirì Martinengo le debemos el descubrimiento de que “Hay una historia viviente anidada en cada una y cada uno de nosotros, formada por memorias, por afectos, por señales del inconsciente [...], una historia viviente [...] que hunde sus raíces en la experiencia personal, historia más verdadera porque no borra las razones del amor, no expulsa las relaciones de su proceso cognitivo.”[4]
Pensar descifrando lo que se siente es lo que intentamos hacer en los grupos de investigación de Duoda y enseñar en su máster en Estudios de la Diferencia Sexual, algunas de cuyas alumnas están aquí hoy, y les doy (les damos sus profesoras) una bienvenida especial. Pensar descifrando lo que se siente es la aurora y la guía de un método de conocimiento que existe desde siempre pero la universidad insiste en ignorar a pesar de su feminización, un método no sistemático y cerrado sino discontinuo y abierto, como es discontinua la escucha y es discontinuo el tiempo de la vida, como es abierta la escucha y está abierto el cuerpo femenino; un método que se hace cargo de la vida desamparada de la lógica, un método que es, según María Zambrano, “un medio de visibilidad donde la imagen sea real y el pensamiento y el sentir se identifiquen sin que sea a costa de que se pierdan el uno en el otro o de que se anulen. [... un] lugar de conocimiento y de vida sin distinción”,[5] cuya metáfora, o más que metáfora, alegoría, es la “visión por el corazón”.[6]
El relato La llamada, del que Sonia Urbano leerá fragmentos esta tarde, enseña a pensar descifrando lo que se siente porque es un entretejido de corazonadas y de recuerdos pendientes de simbólico que, finalmente, después de mucha fantasía y mucho padecer, llevan a la protagonista, Mercedes, a descifrar por el corazón el sentido de su ser, un ser que no encontraba ni puerto ni placer sino violencia, dolor y autodestrucción; y la lleva a descifrarlo, misteriosamente, por el mismo camino que la había hecho desgraciada y que, finalmente, ella entiende, y entiende porque ha cambiado su relación con esa realidad más que la realidad misma, realidad ya vivida que no se puede cambiar. La visión por el corazón de Mercedes la describe así Carmen Laforet hacia el final del relato: “Un ancho camino soleado se le abría en la vida. No pensaba que era el mismo camino que la había llevado al borde de la locura. No pensaba nada. Medio dormida, tuvo una ocurrencia que le pareció muy feliz. ‘No hay nada como viajar, para darse cuenta de las cosas, para conocer la vida.’”[7]
Una vez finalizada la lectura, algunas alumnas del máster intervendrán libremente para hablar de su respuesta a las llamadas que han hecho en ellas el cuento de Carmen Laforet y la experiencia de este Seminario. Que lo disfrutéis.


[1] María Zambrano, Claros del bosque, Barcelona: Seix Barral, 1977, cuarta de cubierta. Dice: “Creo pues que como libro es el que más responde a esa ‘idea’ hace tiempo formulada de que ‘pensar es ante todo –como raíz, como acto– descifrar lo que se siente’, entendiendo por sentir el ‘sentir originario’, expresión usada por mí desde hace años.”

[2] Carmen Laforet, La llamada, en Ead., La llamdad, Barcelona, Destino, 2005, 9-63.

[3] Mar Arza, Cuerda de atar... (2014). Bastidos de madera, hilo de algodón, papel. Del libro: La mujer nueva, Carmen Laforet. 30 x 30 x 3 cms.

[4] Marirì Martinengo, La voce del silenzio, p. 21 (sus subrayados).

[5] María Zambrano, Claros del bosque, 14.

[6] María Zambrano, Hacia un saber sobre el alma, Madrid: Alianza Tres, 1987, 51.

[7] Carmen Laforet, La llamada, 62.
Celebrado el Sábado 9 de mayo de 2015 en Barcelona
Sala de Actos del Archivo de la Corona de Aragón. Palacio de los Virreyes
Organizado por DUODA CENTRE DE RECERCA Universitat de Barcelona

dijous, 4 d’abril del 2013

In Memoriam Rosa Rossi

Rosa Rossi entrevistada por Rosamaria Aguadé en DUODA 17 (1999)

ROSA ROSSI
Canossa, 1928-Roma, 4 febrero 2013

De Rosa Rossi recuerdo que tenía el don de la sensibilidad. Con la sensibilidad detenía la barbarie, como un hada que levantara un poquito una varita mágica. Detenía la barbarie de los prejuicios y del rigor académicos, de las ideologías y de las prisas. Estaba en la universidad como hispanista (erudita y grandísima), y parecía una mística; era marxista, y escribió sobre santa Teresa de Jesús y sobre san Juan de la Cruz los mejores ensayos que conozco; empezaba una conferencia llena de gente expectante, y se tomaba su tiempo con cualquier cosa, casi sin decir nada, como quien sostiene al descuido una flor o un vaso, hasta que los ojos y los oídos se fijaban sonrientes. Por eso, todavía hoy (o especialmente hoy, no sé) hay que prepararse para leerla con el primer movimiento de los ritos de paso: la separación.
Como pasa con la mística femenina, su escritura no ha notado el paso del tiempo. De sus ensayos, mi favorito sigue siendo el libro Teresa d’Avila. Biografia di una scrittrice (1983, 2ª edición ampliada 1993), premio Donna Città di Roma, dedicado a Ida Magli (en italiano) y a Giulia Adinolfi (en la traducción española, de 1984), un libro tan querido que se vendía en los kioskos de periódicos en España en 1995. Esta biografía cambió definitivamente las claves de lectura de la vida y de la obra de Teresa de Jesús, que pasó de ser una mujer grande pero lejana por lo incomprensible a ser una fuente de inspiración de hombres y mujeres, incluso jóvenes feministas, como ya había ocurrido en el siglo XVI, siglo en el que también había escritoras feministas, como la novelista castellana Beatriz Bernal, autora de libros de caballería como los que leían Teresa y su madre Beatriz de Ahumada.

El secreto de Rosa Rossi fue el seguir las fuentes históricas con sencillez para, sin perderlas de vista, ir descubriendo los flujos de la conciencia de Teresa hasta conseguir trasladarlos literal y alegóricamente a la escritura de su biografía. Esto quiere decir que Rosa Rossi se situó a cada paso en el contexto de la información que Teresa pudo tener, prescindiendo de los conocimientos que se tienen cuando se mira desde el presente y se sabe cómo acabó la historia. Teresa vivió siempre perseguida, siempre con el riesgo de ser detenida y condenada por el tribunal de la Inquisición de Castilla; escribir sabiendo que al final sería canonizada, habría tergiversado el sentido de su vida y de su escritura.

Para conseguir algo tan difícil, Rosa Rossi se dejó llevar por la inspiración, inspiración que ni pone ni quita objetividad a la historia sino que la vuelve “historia viviente”. Escribió en la Prefazione a la segunda edición de Teresa d’Avila (p. XXX):
“Letti e utilizzati dall’interno della mente di lei, quegli appunti mi svelarono la grammatica delle “voci” teresiane: interventi lucidi di una “voce” interiore, momenti di dialogo tra voci contrastanti all’interno della mente. Piú di una volta la “voce” insiste perché lei “non trascuri di scrivere quello che ti dico [...] altrimenti dimentichi quello che ti ho detto”, in altri casi la voce polemizza con la mentalità patriarcale che vuole limitare la libertà di movimento di Teresa. In altri casi l’appunto registra momenti dell’”innamoramento” per Gracián o della tensione con Juan de la Cruz.”

Pienso que Rosa Rossi revolucionó a finales del siglo XX la noción de biografía histórica con profundidad semejante a la de Virginia Woolf con su Orlando, del que su autora dijo que quiso “revolucionar la biografía en una noche”.
Al saber de su muerte, me vino el recuerdo de su sensibilidad en la voz de los dos últimos versos del poema 1038 de Emily Dickinson:
Ser una Flor, es profunda
Responsabilidad –
                                                                   María-Milagros Rivera Garretas
                                                                   Barcelona, 29 de marzo de 2013